21 de febrero de 2026
Como la tierra
1 de abril de 2025
¡Ah del Héctor!
2 de enero de 2025
Sobre los saltos favorables
1 de enero de 2025
Se crea aunque no lo creas
11 de noviembre de 2024
No tienes derecho a pensar que la vida es gris
10 de noviembre de 2024
Luchando por verlo todo desde lo alto
12 de septiembre de 2024
Elric de Melniboné
5 de septiembre de 2024
Stoner
15 de agosto de 2024
Fordypning
Para Alexis Timia hoy ha vuelto.
Puede recopilar algunas circunstancias que han aparecido simultáneamente. No sabe si causas, pero las puede llamar compañeras. Esta noche ha hecho frío, después de un verano de cuatro olas de calor que lo han tenido en constante guerra con su cuerpo y su bienestar. A pesar de haber recorrido ayer 33 km en bici y media hora de natación, pesa un kilo más. A pesar de haberse bebido anoche 2 minis de cerveza, apenas ha orinado, lo que le hace sospechar que tenga retención de líquidos.
El impulso que diariamente siente para nadar en verano hoy se ha quedado en incomodidad ante la obligación. Le parece llamativo la rapidez con que se transforma un proyecto en hábito y luego en lastre. El ejercicio, tan necesario para su espalda, no le ilusiona. La lectura le parece rutina y no aventura. Tiene que recurrir al movimiento físico para engañar a su mente y que se deje llevar por algún plan: barre la casa, pero apenas se anima.
Siente que tiene el deber de comunicarle a su pareja que hoy ha vuelto. que nunca se fue del todo, para que ella esté avisada de lo que pueda esperarles. Pero no quiere hacerlo para que no parezca que se escuda en ello ante los conflictos que van a surgir cuando él se tire en la cama sin ganas de nada o cuando surja alguna incomprensión por su nueva conducta. Efectivamente, ella le acaricia y él no está a gusto, así que ella se ofende y se lo reprocha. Alexis mantiene la calma, lo que considera un logro.
Mejor dejar pasar los impulsos de desesperarse por no hacer cosas que le hacen progresar en su peso, en su cuerpo, en su trabajo, en su espacio, en su música. Ya progresará, si es que el abatimiento le deja.
La regañina de su hija no ayuda. Solo para que le deje en paz, que es lo que quiere hoy de todo el mundo.
Pero hasta la petición de paz es un insulto para los demás.
Hoy ha vuelto, y Alexis espera que sea solo por hoy.