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2 de enero de 2025

Sobre los saltos favorables


Una sorpresa insufla alma en el yo. La clasificación es variada y aleatoria. Mejor pensar en las categorías beneficiosas, que son las más relatadas en cónclaves de compadreo. Las negativas se cuentan menos. Por eso nos ponemos ansiosos y saltarines cuando se nos anuncia que viene algo; suponemos que será bueno. Por eso y por el tono del proclamador, que contagia impaciencia y misterio. Lo desconocido seduce a los humanos. De eso se sirvieron las religiones para someter. 
He tenido dos bocanadas este año: una con la respuesta a tres mensajes de felicitación que mandé, y otra al pensar en la contestación a una pregunta de una profesional. De las dos saqué en claro que tan mal no lo habré hecho en el fondo, aunque me procure mi propio suplicio a menudo, cuando mezclo recuerdos lejanos con el endriago del arrepentimiento. Gracias, discentes y descendientes.

11 de noviembre de 2024

No tienes derecho a pensar que la vida es gris


Hace cinco días recibí una alegría inesperada que me dejó afónico. Hace cuatro días disfruté por sorpresa de la música y la presencia de un artista que solo había visto en la tele desde joven. Hace dos días volví a practicar el deporte que más me gusta después de veinte meses sin poderlo hacer, asombrosamente sin dolor. Ayer de nuevo disfruté de un desayuno con dos amigos de profesión y me encontré inopinadamente feliz entre fases de conflicto. 
Esta noche el placer inmenso ha venido de una llamada que ha sido respondida por una de las personas que más importancia han tenido para mí y que hoy cumple años. No esperaba que pudiéramos hablar, pero de nuevo he podido disfrutar de poesía recitada por un hada, porque eso es lo que son todas las palabras que pronuncia.

5 de septiembre de 2024

Stoner


Acabo de terminar Stoner. Es un libro triste y sincero sobre la vida de un chico nacido en 1891 que se convierte en profesor de Literatura de la Universidad de Misuri. Stoner es contenido y recio por dentro como la tierra de la pobre granja de sus padres donde se crio. Su historia es la enumeración de olas aciagas sobre esa personalidad, que va afrontándolas de forma estoica. Siempre manifiesta una reacción insospechada ante cada una de ellas; nunca la primera que tendríamos el resto: serenidad ante la muerte, sumisión ante el abuso, rendición ante los ataques, pero también indiferencia o infidelidad frente al acoso de su mujer, desdén o rebelión frente al acoso de Lomax, sorpresa calmada frente a su propia desaparición. Stoner muestra cobardía en momentos en que otros pensaríamos en actuar, como cuando Edith le arrebata a su hija Grace, que durante su infancia fue el refugio de felicidad de Stoner. Cuando llega a los límites se vuelve un ciclón, como en su aventura con Katherine Driscoll o en su desobediencia con Lomax al cambiar el temario de una asignatura. Sin embargo, lo pusilánime queda subordinado a la sabiduría: Stoner, desde el principio de su vida, es un sabio que la observa con conocimiento y enseña con su ejemplo a los que nos dejaríamos llevar por sobresaltos. 
Ha pasado a ser una de mis novelas favoritas.

25 de abril de 2024

Hoy me llamo Sara


Hoy me llamo Sara. Me morí ayer, con 46 años y 25 kilos. Si alguien pregunta qué justicia hay en esto, yo respondo que no busco justicia, como tampoco la busca el río cuando acaba en el mar. Mis hijos y mi marido me han conocido, han vivido mi vida conmigo y han sabido de mis alegrías y mis penas. Yo sabía hace meses que este sería el resultado tarde o temprano. Me preguntaría cómo era eso de vivir sin temer la muerte, por si alguien comparara mi situación con la suya, pero jamás la temí. Hay que procurar no quedarse en que todo tenga dos lados, aunque uno de ellos sea la propia vida. Es fácil situarse en las posibilidades alternativas cuando ninguna se resuelve con el final de tu existencia. Pero yo he conseguido superar eso.
Cierto: me cago en el maldito monstruo que me estrujó. Me tocó a mí y nada más puedo decir. Solo os deseo que lo atrapéis antes de que os entre hasta la cocina y haya tiempo de echarlo.
Os veo y me pongo triste, pero no por no estar con vosotros. Con quien lo desee, yo estaré. Lo que me entristece es ver cómo malgastáis vuestra vida en cosas que no lo valen. Para mí es fácil decirlo; ya sabéis que se valora de verdad algo cuando se pierde. Pero si os lo decimos muchos, a lo mejor hacéis algo de caso.
Aquí no se está mal. No os preocupéis más por mí. Preocupaos por vosotros, y haced algo, capullos.

18 de abril de 2024

Tengo en mente un abismo


La maraña de la mente puede atrapar a un alma desprevenida y dejarla laminada, desmenuzada, convertida en hebras que giran sobre sí mismas al ritmo del viento. Qué poder temible habita en nuestro interior. Los miedos son en realidad volcancillos en señal de tumulto subterráneo, burdos quejidos que ocultan el magma incandescente dominador del planeta, el auténtico señor de las andanzas del pensamiento. La indefensión que siente el espíritu se transforma en un pánico vital. Los temores a lo desconocido, a la noche, a la muerte, son pequeños reflejos de esa angustia que acompaña al humano desde la cuna.
La vida es enseñanza para lograr evitar que la mente nos controle. Somos nosotros quienes debemos tener el control.

19 de febrero de 2024

La biblioteca de la medianoche


He acabado de leer este libro de Matt Haig. Vale para las personas con muchas preguntas en la cabeza. Leerlo no responderá ninguna. Solo dará alguna posibilidad nimia de que en algún momento, dentro de unos meses o años, la mente descubra que algo ha cambiado dentro, y ese sea el instante preciso en que encuentre la respuesta a aquellas preguntas que se hizo hace meses o años. Por eso vale la pena leerlo.

15 de febrero de 2024

Tras la gran pantalla


En el fondo, la vida está construida a base de encomendarnos ciertos recados. Como a los niños cuando se les mandaba por el pan, porque eso somos nosotros para el universo. Uno de esos recados es "Tienes este tiempo para prepararte ante la muerte". Conocemos esa obligación desde que somos conscientes del paso del tiempo, aunque nadie nos la transmita. Como, según dicen, el ser humano es libre, son variadas las maneras de afrontar la tarea. Unos centran sus esfuerzos en asimilar la idea de la propia destrucción y la de los cercanos. Otros, aparentemente superado el temor tras un proceso de convencimiento, procuran completar una lista de requisitos arbitrarios para cuando llegue el momento. El resto vive negándose a reconocer que el fin es un átomo más en cada entidad de todo lo que existe, por más que cada proceso que presencian se lo esté gritando a la cara.
Yo creo que a lo largo de mi vida he hecho admirables -por lo que tienen de inesperados- progresos en la primera de las tres vías. Y la lista de la segunda vía me ha acompañado desde muy joven. Pero a veces siento un trémolo susurro desde la tercera que me sacude la espina dorsal.

29 de enero de 2024

Nexus. mi Nexus


Los últimos momentos de algo son siempre los más sabrosos. Se para la premura de la vida y nos detenernos a investigar en qué consistía eso que se está acabando. Tal vez en esos minutos finales comprendemos mejor que nunca la naturaleza de lo que estamos a punto de perder, y lo amamos con todas nuestras fuerzas. Pero se nos escapa entre los dedos como agua para no volver jamás.

25 de enero de 2024

Ahora y aquí


La forma de recordar el pasado también moldea la personalidad. Un suceso tormentoso visto desde el humor por alguien adulto puede crear un niño sin miedos. Qué importante es la persona que nos hace perder el temor a la vida desde pequeños. Durante gran parte de la existencia el humano tiene pánico a la vida y lo enmascara con la preocupación por la muerte. Es como comer sin pensar en el sabor o andar sin sentir cada paso. Vive y date cuenta.

23 de enero de 2024

¿Y qué si ya no está?

Y, de repente, algo no vuelve. Nos sentamos en nuestro sillón favorito, esperamos que la cerveza sepa igual, y la han cambiado. Pasamos frente a la tienda de flores y la han cerrado. Subimos a la cima desde la que nos tirábamos por la nieve y ya no hay nieve. Y todo ha sucedido al cerrar la puerta. Y tratamos de recordar cuándo fue ese último momento en que los tomates sabían a tomate, pero la nostalgia del esfuerzo nos enoja. Pero no es así. No hay por qué alterarse. Siempre hay algo que no vuelve, pero es porque vamos hacia delante y porque estamos vivos. Los muertos no cambian.

17 de enero de 2024

Quemando naves


Cuando llevas ya unas cuantas vueltas alrededor del sol aprendes algunos trucos para jugar al escondite con la ansiedad por el fin. La que hoy explico es imaginar que estamos en una carrera. En las carreras no se acerca el final; solo avanzas. Fingir que una fase terminada es un avance nos acerca a la serenidad. Aunque a veces duela, como cuando tienes que desprenderte de un amigo que lleva contigo 24 años. Y eso a pesar de que ese amigo no sea humano.

14 de diciembre de 2023

El aire, sin notarlo

 

Qué injusto es el trabajo del oxígeno. Admirable e ingrato. Y cuando ha acabado, todo el mundo echa de menos a su jefe y sigue explotándolo.