Mostrando entradas con la etiqueta rumiación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rumiación. Mostrar todas las entradas

10 de noviembre de 2024

Luchando por verlo todo desde lo alto


Un mareo vibrante dentro de mis oídos. La sensación de que mi cerebro se golpea contra mi cráneo como un loco en la celda del manicomio. Algo agarra mi martillo y mi yunque, y los congela. "A ver si puedo centrarme" musito ante el estante del lavabo.
Afuera no se me comprende. Miradas de crítica por estar tumbado en la cama leyendo para sujetar la vibración. Gemidos de sorpresa. Incomprensión en los gestos. 
Solo yo conozco la batalla de mis cavernas. Solo yo puedo tratar de aplacarla. Nunca se detiene.

2 de mayo de 2024

La mente me ha hecho así


Si ando y empiezo a pensar en cosas que tengo que hacer, que tenía que haber hecho o que hice mal, mis ojos empiezan a caer hacia el suelo, el cuello se me encorva y los hombros obligan a mi pecho a encogerse. Es totalmente inconsciente y solo con los años me he dado cuenta de que lo hago. Conexión mente-cuerpo. Probablemente, si consiguiera no pensar mientras ando, andaría más relajado y recto. Pero cómo se puede no pensar. Muchas veces habría agradecido profundamente que alguien me hubiese enseñado a hacerlo. Si pienso más que respiro. Si es verdad que el cerebro gasta energía, habré adelgazado más de pensar que de hacer deporte. En ciertas fases de mi vida maldije el pensamiento hasta tal punto que envidiaba a los que nunca se planteaban nada y dejaban que todo y todos decidieran por ellos, porque así parecían felices mientras que yo sufría de un constante tormento en círculos.
Últimamente voy encontrando la forma de sujetar las riendas de ese pura sangre. No siempre gano yo.