Sensación de tiempo perdido. Cada grupo de días de asueto es lo que me queda al final. Pero hoy es diferente. El resultado es el mismo: no he hecho las cosas que pretendía hacer, ni siquiera las importantes. Sin embargo, no ha triunfado el holgazán. He visto a dos grupos de amigos que hace mucho que no veía. He tenido encuentro familiar. He organizado algo más mi desastrosa vida. Y he organizado mi escritura. Salgo más asentado en mi afición expresiva, con más encaje y posibilidades de formatos (diario, anotaciones, grabaciones) y contenidos (ideas, recuerdos, desahogos). Consecuentemente, he ahondado en mi interior, que ya he manifestado que es el principal motor de este blog.
Nunca el tiempo es perdido. Y menos cuando lo inviertes en ti.