Un sabio iba por la calle. Encontró un mendigo pidiendo con una escudilla de peltre. Se acercó a él, le echó una moneda y le dijo: "Hoy podrás comer algo". Siguió su camino y un niño vino llorando hacia él. El niño le gritó: "Mi hermano me ha pegado. ¡No me quiere!". El sabio lo abrazó y le dijo: "Sí te quiere. Hazle esto y lo verás". Finalmente, en la acera había dos mujeres discutiendo. El sabio se acercó a ellas y les dijo: "No queréis haceros daño. Miradlo en vuestro corazón." Y las dos mujeres se reconciliaron.
Al final de la calle, una multitud se plantó frente al sabio. El que iba en cabeza lo acusó de despreciar al mendigo, de corromper al niño y de instigar a las mujeres. La muchedumbre agarró al sabio y lo colgó de un árbol.
Si quieres vivir, mejor no hagas nada.