Ahora soy consciente de muchos lastres que me han durado demasiado tiempo. Me asombro a mí mismo cuando no comprendo cómo otros los siguen soportando. Uno de ellos es la visión yanqui de la vida. Otro es el peso de la tradición ("toda la vida de Dios se ha hecho así"). Y uno más es el "porque sí", que equivale al "no me parece bien". Nunca los he asimilado del todo, y ahora es cuando me doy cuenta.