Mostrando entradas con la etiqueta obligación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta obligación. Mostrar todas las entradas

26 de junio de 2024

Nocherniego


Por alguna razón, la noche siempre ha supuesto para mí el lado amable de la vida. Fiesta y descanso han sido las dos opciones más recurridas en su seno, predominantes por ese orden en la sucesión de los años. El opuesto de la noche, dicen, es el día. En mi caso es la obligación. ¿Cómo puede inspirar tanto temor atávico en el ser humano el mundo de algo que ahuyenta la obligación? De noche no me siento agobiado por las responsabilidades. Mi mente se libera y vuela. A veces ese vuelo es desorbitado y penetra en nubes donde me esperan mis obsesiones. Entonces comprendo algo los reparos de la gente con la noche, puesto que a menudo equivale a soledad, y sin compañía nadie nos defiende de nuestros miedos. 
De todas formas, no me quitéis la noche.

4 de mayo de 2024

Sueños son


Despierto y los sueños son solo un traslúcido recuerdo. Antes de que se asienten, vienen las reminiscencias y las obligaciones, y los ahuyentan. Solo los apoyan las emociones, sombras oníricas y hermanas suyas. En la lucha por la supervivencia, lo que vivo mientras duermo tiene perdida la batalla con la realidad, por su origen recóndito bajo la mente consciente, su falta de presencia para las ocupaciones cotidianas y esa naturaleza liviana que lo lleva a evaporarse sin testimoniar su existencia. Nunca me intereso por darle voz, ni me acuerdo de lo que ha pasado igual que un borracho. Su lugar lo ocupan raudos los emisarios de la memoria y del deber.
El pasado y el futuro combaten a los sueños. Solo pararse en el presente, el terreno de los sentimientos, los puede alimentar para que permanezcan.