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6 de mayo de 2024

El ruido de mi cabeza

Por fin suceden dos cosas con el ruido de mi cabeza: que comprendo que es la muralla tras la cual se esconde la máquina de mis ideas y que empiezo a hacer bajar el puente levadizo que permite atravesarla por la puerta abierta. Y esto lo han posibilitado la experiencia y la razón. La primera ha llegado sola, como el otoño, y la segunda me gritaba día tras día desde los matorrales, pero yo no sabía hacerle caso. Transmitía mi incomodidad y mi impaciencia a mis extremidades, a mi cara y a mi sueño.
¿Cómo han cambiado las cosas? Sin darme cuenta y con el tiempo. De repente, un día, te sorprendes de que puedes hacerlo, lo haces y funciona. Y ese acto afianza tu seguridad para repetirlo. Y pierdes el miedo a ser infeliz. Y ya no te encierras en el coche para pedir ayuda a gritos.

24 de abril de 2024

No mires a la bailarina


Donde el humano encuentra mejor su camino es en el interior. Cuando hablas, piensas menos; si escuchas, no oyes a tu mente; mientras ves una pantalla, tu cerebro se duerme. Vivir sin meditar lo que hacemos es como conducir un coche sin frenos. Es necesario parar alguna vez, apartar la mirada del asfalto, respirar hondo y vernos desde arriba como un juguete al que vamos a darle el siguiente uso.
Nuestro juguete, ese soldadito de plomo que no quiere perder ni una pierna ni un brazo, nos tiene que durar y servir bien. Huye del fuego exterior, soldadito, y guíate por el de dentro.

31 de marzo de 2024

Mírate desde arriba

La edad ayuda a perdonar nuestro pasado. Por añadidura, la juventud es menos favorable a dispensar actos cuyos efectos no resultaron satisfactorios, que, por definición, son todos. El punto exacto en que pasamos de inexorables a comprensivos puede considerarse el inicio del extraño y esquivo período que llamamos felicidad.
Tan inconscientes somos de cuándo llega esa etapa que no dejamos de culparnos antes y después, sin reconocernos a nosotros mismos que ya somos felices.

8 de marzo de 2024

Las cosas y yo


Mi relación con las cosas siempre ha sido tensa. Una persona no está en el mundo si no piensa en cómo se relaciona con las cosas. Cómo se lleva con ellas, si le hacen caso, si son hostiles a lo que quiere... De no tomar en cuenta esto vienen muchos episodios de rabia, como al cortarnos con una lata de atún, cuando nos damos un golpe con el canto de una estantería o si llegamos tarde y no encontramos las llaves. Las cosas también tienen su corazoncito.

7 de marzo de 2024

Dar una vuelta para llegar aquí


Qué sosa sería la vida sin esos espacios en blanco que se producen inmediatamente después de una etapa de agobio. Pasas unas semanas apretado por el trabajo y al final sabes que llega una tarde en que todo ha terminado. Tu tiempo solo lo tienes que llenar contigo. Esa tarde es como un día de vacaciones. ¿Buscamos el estrés para disfrutar de días así? Seríamos como el botones Sacarino, que ponía la calefacción a tope en verano, y cuando le preguntaban que por qué lo hacía respondía que por el fresquito que se sentía cuando la paraba de golpe. Mejor no desear caer enfermo para poder disfrutar del alivio de la sanación. Prefiero disfrutar de estar sano y ser consciente de ello.

25 de febrero de 2024

Nos fijamos en la lluvia


Ya dijo Juan Rulfo que llovía sobre los muertos y sobre los vivos, de manera bellísima e inigualable. Cuando vemos un cielo apagado por el aire oscuro de la tormenta, ese vano límite de la lluvia con el infinito nos acerca a la eternidad de la poesía. El agua se apodera del ambiente y del ánimo. Las imágenes a través de la lluvia cobran importancia, se engrandecen, porque son su propia naturaleza humedecida, y se anuncian sobre un telón grisáceo antes de que se acabe la función. Todo es diferente. Gracias a esas gotas pensamos en lo de fuera por unos instantes, que no nos viene mal.

9 de febrero de 2024

También los hay buenos

 

 

 

 Esos días en que te sorprendes dándote cuenta de que una de tus preocupaciones se ha solucionado, has conseguido algo no material que deseabas y encima no te duele nada... no hay derecho a que luego los olvides. Date cuenta de esos días. Tráelos a la memoria sin avisar y abundantemente. Vive en ellos sin pensar en el mañana. Con alguno de ellos de vez en cuando, notarás que empiezas a brillar y que ya no te dan tanto miedo las cosas que te dan miedo.

25 de enero de 2024

Ahora y aquí


La forma de recordar el pasado también moldea la personalidad. Un suceso tormentoso visto desde el humor por alguien adulto puede crear un niño sin miedos. Qué importante es la persona que nos hace perder el temor a la vida desde pequeños. Durante gran parte de la existencia el humano tiene pánico a la vida y lo enmascara con la preocupación por la muerte. Es como comer sin pensar en el sabor o andar sin sentir cada paso. Vive y date cuenta.

11 de enero de 2024

Mira el azul

La misma acción realizada tranquilos nos sale mejor. Puede que también no tan rápidamente, pero seguro que con menos errores. Y con la repetición de hacerlo así, cada vez saldrá más veloz. Cada vez nos pedirá menos energía. Cada vez dará origen a menos estrés. Y la herramienta es darse cuenta.

29 de diciembre de 2023

Tensión

Cuando yo era pequeño había una serie que se titulaba así. Todavía recuerdo la música de la presentación. Aunque la serie pertenece a mi pasado, la tensión no. Muchas veces noto que hago las cosas con el cuerpo tenso. Mis dolores de espalda seguramente vienen por arquearme de forma inconsciente con algunos pensamientos. Voy a tratar de dominar mi tensión. Voy a distender mi cuerpo como norma. Para ello debo seguir trabajando el darme cuenta. Como dice Álvaro, del pódcast Tu meditación diaria, "la herramienta es darse cuenta". Siempre llevo esa frase conmigo.