23 de abril de 2024

La rebelión de las cosas


¿Por qué las cosas no me obedecen? Al ponerme la camisa los botones no entran a la primera cuando tengo prisa. Si llego tarde, las esquinas de la cama se ponen en medio y me doy con ellas. Cuando intento coger las tijeras del fondo del cajón entre el conjunto de trastos, no se dejan agarrar y me cuesta tanto conseguirlo que me impaciento. Por no hablar de las cosas que se esconden detrás de la mesilla de noche para que no las encuentre. O de los carnets que se pierden aposta durante semanas para que yo pierda mi tiempo en buscarlos y no pueda utilizarlos. Y qué decir de los bolígrafos. Tengo entendido que se inventaron para deslizarse entre las carpetas hasta el fondo de las mochilas y así ejercitar nuestra memoria con los datos que no pudimos apuntar porque no teníamos con qué escribirlos.
Se ve que es muy difícil que las cosas nos obedezcan. Tan difícil que habrá que serenarse y planificarse para no ir con prisas y que puedan hacerlo.

22 de abril de 2024

Enjoy the Silence


La mente también libra la batalla del silencio y la palabra. Los significados penetran en la mente con paciencia, pero cuando es el ímpetu el que guía la comunicación se descarta la comprensión. La cascada de frases es enemiga de la calma. La artesanía del pensamiento se elabora en una estructura cerrada de cuerpo e ideas, de manos y de procesos, que necesitan apartar el barullo mundano. Si abrimos con una navaja el interior de los fonemas, encontraremos relleno de sofá.
Reservo para la conversación un diez por ciento de servicios mínimos.

21 de abril de 2024

Ciencia ficción creativa


Una ciencia ficción auténticamente innovadora debería generar sus personajes, sus conceptos y sus mundos sin tomar en cuenta ninguna referencia humana. Los marcianos con forma antropoide se basan en nuestra estructura corporal. Las naves espaciales se diseñan a partir de nuestros aviones y barcos. Las sociedades alienígenas se copian de las relaciones sociales que tenemos los terrestres, ya sea para tomar rasgos de ellas o para crearlos como opuestos. ¿Qué tal imaginar una sociedad extraterrestre que no necesite el concepto de sociedad? ¿Y un individuo que no tenga cuerpo? ¿O un transporte que no suponga movimiento?
Dar solución a cuestiones como estas sobrepasa las estructuras mentales humanas, pero son retos que abrirían el campo de la ciencia ficción a nuevos planteamientos que no mirasen a la civilización terrestre, sino a la propia CF.

20 de abril de 2024

En aquel rincón, la realidad


Frente a frente, nuestra percepción contra la realidad. Por partir de una base, consideremos que la realidad es lo que perciben acerca de cualquier evento una mayoría de personas en un momento concreto. Esa mayoría ha de tener una grada común, ya sea la pantalla de la televisión, una red social o la presencia concomitante. Además están los perturbadores de la percepción, que pueden ser inadvertidos, como no pillar una broma, el engaño o la mentira, o provocados, como las drogas o los efectos de un golpe.
Tomando el número como el factor decisivo que dirime lo que es real, la posibilidad de estar considerando como real algo que no lo es se convierte en toda una amenaza. El miedo que provoca se puede combatir con el reforzamiento de nuestra propia realidad, pero siempre con el límite de no imponerla fuera de nuestro ámbito individual. Eso sería posverdad o totalitarismo. O locura.

19 de abril de 2024

Sin humanos 2


Una ola barre la linea de conchas blancas que defienden la playa en hilera macedonia. No se oye su rumor sin oídos cerca. El aire rellena el espacio que ha dejado el sol tras la nube pasajera. Empuja las livianas cáscaras de calcio que los moluscos abandonaron al trasladarse de morada. Se introduce por las oquedades de los escollos que sobresalen en los extremos de la bahía, sin que nadie pueda apreciar la poesía de su silbido tosco, sin pulir.
Tal vez puedan valorarla los órganos de los cangrejos ermitaños, de las gaviotas o de algún pez cercano, pero nadie más. No hay nadie más.

18 de abril de 2024

Tengo en mente un abismo


La maraña de la mente puede atrapar a un alma desprevenida y dejarla laminada, desmenuzada, convertida en hebras que giran sobre sí mismas al ritmo del viento. Qué poder temible habita en nuestro interior. Los miedos son en realidad volcancillos en señal de tumulto subterráneo, burdos quejidos que ocultan el magma incandescente dominador del planeta, el auténtico señor de las andanzas del pensamiento. La indefensión que siente el espíritu se transforma en un pánico vital. Los temores a lo desconocido, a la noche, a la muerte, son pequeños reflejos de esa angustia que acompaña al humano desde la cuna.
La vida es enseñanza para lograr evitar que la mente nos controle. Somos nosotros quienes debemos tener el control.

17 de abril de 2024

Que ni me miren, no vaya a ser


Por todas esas personas desconocidas a las que descubrimos mirándonos. Sea cual sea la razón, es un acto en que nos presta atención alguien para quien nada contamos, y esos segundos de interés rompen la absurda barrera de la indiferencia entre semejantes. Sería más natural comportarnos como hacemos con los niños. Si un niño nos mira, le sonreímos, y así se siente acogido por una sociedad que unos años después, cuando pase del metro de altura, dejará de sonreírle sin razón aparente.
La alienación de los humanos se nutre de ese rechazo a la sonrisa inmotivada. Con lo fácil que sería acoger a los demás con una mirada fraterna.

16 de abril de 2024

Oposiciones a Heidelbergensis


Las civilizaciones y las especies progresan en dirección a un estado superior de esencia. Cuando ese nivel se aleja, no hay progreso. El odio, con la etapa contemporánea, se ha puesto el disfraz del humor para poder ser admitido dentro de los códigos de convivencia que establecieron los derechos humanos. Hasta el siglo XIX adoptó el disfraz de poder y durante la Edad Media el de fe. Se aceptaba mostrar una opinión de odio hacia una clase oprimida o hacia los que no creían en el propio dios. Desde el siglo XX no es de buen gusto hacerlo y por eso el odio se quedó en los chistes, en el fútbol y en la política.
También puede ponerse la máscara de una buena noticia, como un grito que te hace pensar que tu equipo ha marcado un gol, cuando se debe a que el gol lo ha recibido el equipo que más odia la mayoría de tu ciudad. Hay mucha distancia al progreso y poca a Black Mirror.

11 de abril de 2024

AZR


El olvido ha sido un arma implacable que han usado con facilidad enemigos vencedores y vengativos sobre los derrotados en conflictos cruentos y de asechanzas. Lo terrible del olvido histórico es que las generaciones acaban por no notarlo, y queda oculto para siempre, sin remedio ni consuelo.
Pero cuando el olvido no se impone como ley, sino que te aparta de los seres queridos repentinamente y los encierra en un joyero del que no tienes la llave... entonces lacera como lengua de lagarto y un impacto de cuerpo errante te golpea de abajo arriba.
Nadie nos dijo que este suelo sería seguro para siempre.

2 de abril de 2024

Ya sé de qué vas


Esto me ocurrió en Perusa. Pasaba por delante de una iglesia con mi gorra italiana y la botella verde colgando de la cintura. Vi bajar las escaleras a una señora mayor. Lo hacía con inseguridad e iba a coincidir en su trayecto conmigo. Le ofrecí la mano para ayudarla. Ella me miró y yo le indiqué con una sonrisa que era un invitación. Ella dedicó un segundo a mirarme, sonrió y rió al tiempo que decía "Gracias", reiniciando la bajada con más seguridad. No hizo ni un ademán de aceptar mi mano.
En mi reflexión posterior dudé si había creído que era un mendigo de puerta de iglesia, un turista que se mostraba excesivamente cortés o un galante caballero de la zona. Podía pasar perfectamente por los tres.
El epílogo de mis consideraciones me sorprendió: aún cuando alguna de las posibilidades podía haberme causado indignación, disfrute, maravilla o enojo, la recepción final en mi sistema neuronal fue de neutralidad, ausencia de reacción o sentimiento, aceptación, ataraxia.