Enaltezco a esos héroes hormiga que alguna vez dieron con una idea genial y luego los mató una guerra sin que nadie la hubiera escuchado hasta que siglos más tarde uno de los nombres que aparecen en los libros de ciencia tuvo la misma revelación y la publicó para que todos lo alabasen para siempre. Por la huella que dejó su pensamiento en el inconsciente colectivo para que un elitonauta pudiera aprovecharla. Y para que reconozcamos que el resto también.
14 de febrero de 2024
10 de febrero de 2024
Asciende a no atesorar
¿Por qué en las películas las medallas las arrancan en lugar de quitarlas por encima de las cabezas? Es un gesto de arrebatar algo preciado, con decisión e impaciencia, impresionando al público exterior e interior. También lleva desprecio por algo que para el dueño ha conservado valor por encima de otros bienes que no llevó siempre consigo, como la mayor humillación que puede hacerse.
Superar que te quiten algo material que aprecias mucho es uno de los caminos hacia la madurez y la calma, preludios de la vida plena.
9 de febrero de 2024
También los hay buenos
Esos días en que te sorprendes dándote cuenta de que una de tus preocupaciones se ha solucionado, has conseguido algo no material que deseabas y encima no te duele nada... no hay derecho a que luego los olvides. Date cuenta de esos días. Tráelos a la memoria sin avisar y abundantemente. Vive en ellos sin pensar en el mañana. Con alguno de ellos de vez en cuando, notarás que empiezas a brillar y que ya no te dan tanto miedo las cosas que te dan miedo.
8 de febrero de 2024
Esas líneas tienen dueño
Alguien escribe en el cielo. No supone ninguna novedad que alguien quiere decirte algo. Los trazos son enigmáticos y el origen ignoto. Algunos dirán que saben quién es; otros que también lo saben y no es ese. La respuesta es sencilla, pero se oculta fácilmente porque los ojos que miran están poco entrenados a descubrir secretos. Mira bien: quién escribe en el cielo eres tú.
7 de febrero de 2024
Sé poco para ser feliz
No te salgas de la cuadrícula, le decían en el colegio. Sin embargo, se salió. Demostró que era único, irrepetible, original. Fue el único al que la masa linchó. Nadie repitió su actitud. El suceso originó décadas de mutilación de pensamiento, de aplastamiento de toda iniciativa, de miedo por el qué harán. Sin embargo, muchos vivieron satisfechos, porque vivían.
Mientras tanto, en la bodega del barco, las ratas eran felices con los desperdicios de la cena del capitán.
6 de febrero de 2024
Caras que matan
5 de febrero de 2024
La familia Matrix
Tengo una familia que me acogió cuando yo tenía 14 años marcianos. Me encanta ver que con los años me quiere igual. Se compone de varias personas casadas, solteras y un genio. Cuando les veo mi espalda se relaja y siento que entro en un enorme y protector nido. Me recuerdan que puede haber momentos de bajar la guardia, abrirte, compartir y apoyar. Y me pregunto: todo esto, ¿hasta cuándo? Pues hasta que vosotros queráis, vedrunos.
3 de febrero de 2024
K218B
Puede que haya alguien más. ¿Eso nos da miedo? No debería. De momento, tan solo DMS y muy lejos. Debería darnos miedo lo que vendría después. Seguramente lo estropearemos todo, como ha sido nuestra costumbre. Sin Humago, el reino pertenece a Mundano. El dominio de la mitad sociópata del ser humano. El fin del universo. La codicia como ley eterna y sideral. Naves llenas de ambición colonizando nebulosas enteras. El egoísmo invade las galaxias. La humanidad es la Perra de las Galaxias.
2 de febrero de 2024
Con razón
Mira que nos lo han avisado. Que la casa se cae a pedazos y seguimos haciendo agujeros. No limpiamos lo negro de las paredes ni el moho de las juntas. Nos orinamos en las esquinas como si no fuéramos nosotros los que van a sufrir el olor. Nos lo hemos ganado: de aquí nos echarán y la casa volverá a estar espléndida, pero con otros habitantes. No quedará de recuerdo nuestro ni el plástico de los mares.
1 de febrero de 2024
Marte ataca
En los 80 a los marcianitos se les mataba. Hacían ruido al morir y podían eliminarte a ti también, pero si tenías 25 pesetas podías jugar otra partida. Ahora ya no los mato. Quedo con ellos, charlamos y cenamos. Y me encanta volverles a ver. A lo mejor se vuelve a convertir en una costumbre, como en aquellas noches del Kindu, entre penumbra y alcohol, con personajes de la noche y sus curiosidades. Ojalá.
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