Tengo una familia que me acogió cuando yo tenía 14 años marcianos. Me encanta ver que con los años me quiere igual. Se compone de varias personas casadas, solteras y un genio. Cuando les veo mi espalda se relaja y siento que entro en un enorme y protector nido. Me recuerdan que puede haber momentos de bajar la guardia, abrirte, compartir y apoyar. Y me pregunto: todo esto, ¿hasta cuándo? Pues hasta que vosotros queráis, vedrunos.
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