18 de mayo de 2024

Piel de malo


El charco iluminado por la luz de la farola mantenía a Henderson en guardia. La lluvia, la noche y el frío actuaban en sentido opuesto, haciéndole desear hallarse en una habitación caliente, a salvo de la humedad. Henderson esperaba a que su víctima saliera de la casa para acabar con su vida.
Ser asesino a sueldo no había sido su vocación. Entre todos sus amigos habían hecho planes de negocios, de estudios, de viajes, pero nunca de eliminar personas. En el fondo, esa había sido su actividad más característica: eliminar amigos se le había dado muy bien. Bastaba con dejar de llamarles, de responder sus mensajes o de interesarse por ellos. Era un maestro en lo suyo.
La verdad es que nunca había querido actuar así. Que le perdonaran todos aquellos que había ignorado. Su capacidad de posponer planes había sido infinita. No es que hubiera dejado de interesarse por los amigos. Más bien, cuando se le ocurría contactar con alguien a quien no veía desde hacía tiempo, cierta inseguridad de hacerlo bien le hacía demorar la idea para más tarde. Un más tarde que nunca llegaba. 
Y esa destrucción pasiva de amigos había sido sucedida por la destrucción activa de gente. Allí estaba, empapado, paciente, tan asqueado por su trabajo como por su forma de ser. 
La puerta se abrió y Henderson amartilló su pistola. Apuntó hacia el umbral.
La cabeza de Robert, su amigo de juventud, asomó por la abertura.

11 de mayo de 2024

El tranquilo espectador


A un lado de la trocha había encontrado un vencejo muerto resecado por la tórrida mañana. Yacía tendido mirando al suelo, sin dejar ver su pico ni sus ojos. El malsano aclarado de sus alas le hacía pensar en cómo dentro de su cabeza las ideas también se le iban enfermando de tanta ida y vuelta. Sintió un poco de sed cuando su vista se detuvo en las plumas deshechas a fuerza de sol. Se le ocurrió imaginar cómo habrían sido las últimas imágenes que habían pasado por dentro de su cabecita, y le alivió descubrir su sencillez: alimento, peligro, huida y, tal vez, fin. El sufrimiento apenas habría durado. Un golpe con un obstáculo inesperado, un virus que lo iba royendo por dentro, el hambre no satisfecha... Nada complicado.
Unos niños hacían fotos con su móvil a la avecilla. Juntaban su pelo con el cráneo del vencejo y miraban al objetivo sacando la lengua. Le pareció poco compasivo, así que se acercó y para acabar con la situación propinó una buena patada al cadáver, que salió despedido en todas direcciones.
Escuchó gritos y miró al suelo. Allí seguía el vencejo, boca abajo como escondiéndose para reírse de una broma macabra.

8 de mayo de 2024

¿Me explico?


El peligro de no saber expresar lo que te pasa por dentro es que no tendrás un juicio ecuánime. En el caso de que tu abogado esté mudo, dependes de la mirada del jurado, que puede estar mediatizado por prejuicios, opiniones de terceros o modas. De lo importante que es que tus auténticas intenciones lleguen con claridad a los demás me he convencido en diversas fases de mi vida, pero ahora me preocupa no darle solución justa. Y es que a eso se llega con aprendizaje o con los genes, y ninguno de los dos casos es el mío. Nunca es demasiado tarde para aprender, pero a veces es tarde para aprender bien.
Por otro lado, las personas hostiles son las que provocan más incomunicación. Por suerte, también tengo muchas personas que son justo lo contrario y puedo mostrarme más eficaz con mi interior. Al igual que espero que ellas conmigo.

7 de mayo de 2024

¿Dónde está el tiempo?

Una de mis viejas obsesiones intelectuales es la inexistencia del tiempo. Creo que lo único realmente demostrable como magnitud es el espacio y sus parientes, como el movimiento. Tal vez lo que percibamos como tiempo sea tan solo este último. ¿Podemos argüir que el tiempo se evidencia en el desgaste de las cosas? Bueno, el movimiento también puede probar eso. Si la piel se estropea se debe a la constante fricción de agentes externos como el aire o la temperatura, y a nivel interno a la pérdida de radicales libres. Es decir, a la ausencia de una cosa que antes sí estaba. En el fondo, lo que los humanos queremos describir como tiempo se enmarca en una teoría más amplia, la del cambio. Todo lo que entendemos como tiempo sería más sensato circunscribirlo a la transformación: las estaciones suponen un cambio basado en el viaje de nuestro planeta alrededor del sol y en la posición de nuestro eje de rotación respecto de la eclíptica; los minutos y los segundos son medidas fragmentarias de ese giro que nuestra querida Tierra efectúa sobre sí misma, y el envejecimiento es el traslado o pérdida de elementos de nuestro cuerpo que dejan en peor estado nuestros órganos y huesos.

No considero científica la percepción del tiempo. Es una filtración de la subjetividad en los dominios del conocimiento empírico. La ciencia, hasta ahora, la instrumentalizan los sujetos humanos. Tal vez algo nos enseñe, en un futuro cercano, la auténtica esencia del tiempo.

6 de mayo de 2024

El ruido de mi cabeza

Por fin suceden dos cosas con el ruido de mi cabeza: que comprendo que es la muralla tras la cual se esconde la máquina de mis ideas y que empiezo a hacer bajar el puente levadizo que permite atravesarla por la puerta abierta. Y esto lo han posibilitado la experiencia y la razón. La primera ha llegado sola, como el otoño, y la segunda me gritaba día tras día desde los matorrales, pero yo no sabía hacerle caso. Transmitía mi incomodidad y mi impaciencia a mis extremidades, a mi cara y a mi sueño.
¿Cómo han cambiado las cosas? Sin darme cuenta y con el tiempo. De repente, un día, te sorprendes de que puedes hacerlo, lo haces y funciona. Y ese acto afianza tu seguridad para repetirlo. Y pierdes el miedo a ser infeliz. Y ya no te encierras en el coche para pedir ayuda a gritos.

5 de mayo de 2024

Es solo un recodo más en nuestra ilusión

Sensación de tiempo perdido. Cada grupo de días de asueto es lo que me queda al final. Pero hoy es diferente. El resultado es el mismo: no he hecho las cosas que pretendía hacer, ni siquiera las importantes. Sin embargo, no ha triunfado el holgazán. He visto a dos grupos de amigos que hace mucho que no veía. He tenido encuentro familiar. He organizado algo más mi desastrosa vida. Y he organizado mi escritura. Salgo más asentado en mi afición expresiva, con más encaje y posibilidades de formatos (diario, anotaciones, grabaciones) y contenidos (ideas, recuerdos, desahogos). Consecuentemente, he ahondado en mi interior, que ya he manifestado que es el principal motor de este blog.
Nunca el tiempo es perdido. Y menos cuando lo inviertes en ti.

4 de mayo de 2024

Sueños son


Despierto y los sueños son solo un traslúcido recuerdo. Antes de que se asienten, vienen las reminiscencias y las obligaciones, y los ahuyentan. Solo los apoyan las emociones, sombras oníricas y hermanas suyas. En la lucha por la supervivencia, lo que vivo mientras duermo tiene perdida la batalla con la realidad, por su origen recóndito bajo la mente consciente, su falta de presencia para las ocupaciones cotidianas y esa naturaleza liviana que lo lleva a evaporarse sin testimoniar su existencia. Nunca me intereso por darle voz, ni me acuerdo de lo que ha pasado igual que un borracho. Su lugar lo ocupan raudos los emisarios de la memoria y del deber.
El pasado y el futuro combaten a los sueños. Solo pararse en el presente, el terreno de los sentimientos, los puede alimentar para que permanezcan.

3 de mayo de 2024

Un buen conversador


Unos científicos han conseguido establecer un contacto verbal con una ballena. La única pega ha sido que no sabían lo que le estaban diciendo, ya que se trataba de grabaciones de sonidos de otras ballenas que no habían logrado comprender. Por tanto, todo ha terminado cuando el cetáceo se ha cansado de oír incongruencias y se ha marchado; se ha hartado del diálogo de besugos porque era una ballena. Realmente un éxito, dicen los investigadores. Incluso se han permitido dividir el intento de diálogo en tres fases, la última de las cuales se llamaba fatuamente "desconexión".
Un poco de humildad, humanos, que solo somos animales con lenguaje articulado. Y, a menudo, animales de los peores.

2 de mayo de 2024

La mente me ha hecho así


Si ando y empiezo a pensar en cosas que tengo que hacer, que tenía que haber hecho o que hice mal, mis ojos empiezan a caer hacia el suelo, el cuello se me encorva y los hombros obligan a mi pecho a encogerse. Es totalmente inconsciente y solo con los años me he dado cuenta de que lo hago. Conexión mente-cuerpo. Probablemente, si consiguiera no pensar mientras ando, andaría más relajado y recto. Pero cómo se puede no pensar. Muchas veces habría agradecido profundamente que alguien me hubiese enseñado a hacerlo. Si pienso más que respiro. Si es verdad que el cerebro gasta energía, habré adelgazado más de pensar que de hacer deporte. En ciertas fases de mi vida maldije el pensamiento hasta tal punto que envidiaba a los que nunca se planteaban nada y dejaban que todo y todos decidieran por ellos, porque así parecían felices mientras que yo sufría de un constante tormento en círculos.
Últimamente voy encontrando la forma de sujetar las riendas de ese pura sangre. No siempre gano yo.

1 de mayo de 2024

Dualidades de carácter 1

Hay personas que necesitan estar hablando la mayor parte del tiempo de su día y, cuando algo les impide seguir con su charla, se desconciertan hasta atribuir falta de normalidad a ese obstáculo, en aras del provecho que proporciona la costumbre de expresarse verbalmente. Incluso exigen que no se les vuelva a coartar esa libertad a la que tienen derecho, pues otra alternativa sería propia de intolerantes. Y en frente estará un oyente o escuchante que se verá obligado al silencio y a la atención, a pesar de que tal vez ninguna de las dos imposiciones, o solo una, sean de su agrado. Se olvida que algunas libertades deben estar limitadas, por penetrar en la esfera de decisión de otros.
Y luego hay otras personas que no han nacido con ese motor bajo la lengua, que pueden encontrar dificultades con la velocidad de expresión o de respuesta, que quizás no tengan nada que decir en ciertos momentos o simplemente prefieran no tener que seguir el hilo de las palabras de otro. Probablemente estás últimas sean menos comprendidas por las implicaciones que su carácter tiene en las relaciones sociales, pero son tan viables y posibles como las primeras.