28 de mayo de 2024

Palabras al ataque


La diferencia entre sujeto y realidad la dan las palabras. La voz es la invasión del mundo exterior en nuestro castillo. Todo parece tranquilo hasta que suena la alarma del centinela. Alguien osa discutir las leyes que organizan nuestro día a día, porque probablemente parecen erróneas a las gentes de fuera. Intramuros los castellanos se escandalizan. ¿Nos han estado engañando toda la vida? El rey trata de explicar su postura, pero el levantamiento está en ciernes. Las palabras deben dejar paso a los hechos, y la orden real indica a los soldados que deben sofocar la rebelión a toda costa. Sin dudar ni despeinarse, los externos contemplan el conflicto con deleite. Solo pueden salir beneficiados. 
El silencio tampoco proporciona siempre satisfacción, pero al menos simula una paz que no desestabiliza el reino.

26 de mayo de 2024

La ley del deseo

Tonguita estaba destrozada. Una de sus amigas tenía cáncer. Ya hacía 10 años que lo padecía, y había tenido sus altibajos. La pobre estaba harta y quería hacer cosas que ahora no podía. Quería volver a hacer deporte, a tomar el sol, a viajar al extranjero, a dormir bien... Y esa situación a Tonguita la reducía a escombros. 
- La acompañamos al camino de Santiago -decía Tonguita entre sollozos-. Lo hizo con mucho esfuerzo, y la animamos en todo momento. 
Edulerdo la consolaba con cariñitos.
- Hemos hecho todo lo que podemos, pestiñito. Anda, pídete otro doble.
Súbitamente el mundo se detuvo. Todos se quedaron como petrificados y delante de Tonguita apareció un maromo en túnica fumando un porro. 
- Soy San Cañuto, patrono de los desahuciados negacionistas. Existe una posibilidad de que se salve tu amiga, pero tienes que escucharme atentamente y tener fe. Sobre todo, tener fe.
Tonguita miró a Edulerdo, que estaba rígido en la misma postura en que la había hablado la última vez. Acordándose de lo que le había dicho, pegó un buchón a su cerveza y volvió a poner su mansa mirada en aquel sujeto que necesitaba una ducha. 
- Tienes que hacer un sacrificio -prosiguió el colega Cañuto-. No vuelvas a beber cerveza jamás y tu amiga se librará del tumor.
Y con un "La decisión es tuya" y una última calada que le hizo bizquear, desapareció. Edulerdo y el resto del mundo cobraron vida. Edulerdo se sorprendió un poco y advirtió el gesto pensativo de Tonguita. 
- ¿Qué te está pasando por la cabeza? 
- Estaba pensando... -contestó Tonguita- que pobre amiga nuestra. Tienes razón. Pídeme otro doble.

25 de mayo de 2024

Sin paz en la palabra

Tonguita se quedó expectante. Había oído un ruido de cuchicheo en el callejón. Sus orejas se abrieron y su corazón bombeó sangre a toda máquina. Nada la fascinaba más que un buen cotilleo. Se acercó a las sombras y trató de distinguir algo. Se apostó tras unas cajas de madera gris y asomó despacito la cabeza. Tras ella, la calle principal derrochaba luz en todas direcciones.
Dos figuras se hicieron reconocibles contra la pared del fondo. El silabeo era indistinguible para Tonguita, así que tuvo que acercarse más para poder entenderlo. Arriesgó mucho para alcanzar una posición más próxima a la pareja, pero por fin pudo atrapar algunas palabras. 
- Ya está cerca... Sola... Ocasión...
A Tonguita se le hacía la boca agua. Cómo se iba a alegrar Farusca del chisme que le iba a llevar. Al día siguiente, en la misa, se lo contaría y despellejarían a alguien. Era su deporte favorito. A nadie le podía molestar. Esos rumores de suicidios eran falsos, habladurías malintencionadas de personas sin el don de la comunicación, envidiosas de ver a las dos amigas en el centro de todo lo que se movía. Ellas dos manejaban el cotarro. Estaban en primera fila de todo. Eso era lo más importante. 
Cuando por fin pudo oírlo con claridad, lo que oyó la dejó helada. 
- Tan cerca que no puede escapar. Y sola. Esta es la ocasión de que pague sus crímenes. 
Y la certeza de que había cometido un error, y las manos que la atrapaban, y la boca que se quedó muda del miedo, y el recuerdo de la madre de dos hijos que se había suicidado porque ella había contado a todos lo de su amante, y el destello de navaja brillando delante de la luna llena, y la frase.
- Ahora la vamos a despellejar nosotros a ella.


24 de mayo de 2024

Lastre fuera


Tal vez nos iría mejor si nos implantasen un chip que por las mañanas nos borrase la memoria y nos hiciera creer que somos mendigos. Afrontaríamos el día sin preocupación por nuestras posesiones, sin tensión por el qué dirán y sin tener cuidado de no agradar a nadie. Agradeceríamos el sol, el cielo y el oxígeno. Solo perseguiríamos cumplir con lo inmediato y con lo que estamos viviendo en el instante. No pensaríamos en más lugar que el que ocupara nuestro cuerpo. Cada sonrisa, cada gesto de cariño o empatía sería como una supernova en el firmamento. Perderíamos la prisa, las úlceras y el insomnio. 
Y, lo mejor de todo, no tendríamos móvil.

18 de mayo de 2024

Piel de malo


El charco iluminado por la luz de la farola mantenía a Henderson en guardia. La lluvia, la noche y el frío actuaban en sentido opuesto, haciéndole desear hallarse en una habitación caliente, a salvo de la humedad. Henderson esperaba a que su víctima saliera de la casa para acabar con su vida.
Ser asesino a sueldo no había sido su vocación. Entre todos sus amigos habían hecho planes de negocios, de estudios, de viajes, pero nunca de eliminar personas. En el fondo, esa había sido su actividad más característica: eliminar amigos se le había dado muy bien. Bastaba con dejar de llamarles, de responder sus mensajes o de interesarse por ellos. Era un maestro en lo suyo.
La verdad es que nunca había querido actuar así. Que le perdonaran todos aquellos que había ignorado. Su capacidad de posponer planes había sido infinita. No es que hubiera dejado de interesarse por los amigos. Más bien, cuando se le ocurría contactar con alguien a quien no veía desde hacía tiempo, cierta inseguridad de hacerlo bien le hacía demorar la idea para más tarde. Un más tarde que nunca llegaba. 
Y esa destrucción pasiva de amigos había sido sucedida por la destrucción activa de gente. Allí estaba, empapado, paciente, tan asqueado por su trabajo como por su forma de ser. 
La puerta se abrió y Henderson amartilló su pistola. Apuntó hacia el umbral.
La cabeza de Robert, su amigo de juventud, asomó por la abertura.

11 de mayo de 2024

El tranquilo espectador


A un lado de la trocha había encontrado un vencejo muerto resecado por la tórrida mañana. Yacía tendido mirando al suelo, sin dejar ver su pico ni sus ojos. El malsano aclarado de sus alas le hacía pensar en cómo dentro de su cabeza las ideas también se le iban enfermando de tanta ida y vuelta. Sintió un poco de sed cuando su vista se detuvo en las plumas deshechas a fuerza de sol. Se le ocurrió imaginar cómo habrían sido las últimas imágenes que habían pasado por dentro de su cabecita, y le alivió descubrir su sencillez: alimento, peligro, huida y, tal vez, fin. El sufrimiento apenas habría durado. Un golpe con un obstáculo inesperado, un virus que lo iba royendo por dentro, el hambre no satisfecha... Nada complicado.
Unos niños hacían fotos con su móvil a la avecilla. Juntaban su pelo con el cráneo del vencejo y miraban al objetivo sacando la lengua. Le pareció poco compasivo, así que se acercó y para acabar con la situación propinó una buena patada al cadáver, que salió despedido en todas direcciones.
Escuchó gritos y miró al suelo. Allí seguía el vencejo, boca abajo como escondiéndose para reírse de una broma macabra.

8 de mayo de 2024

¿Me explico?


El peligro de no saber expresar lo que te pasa por dentro es que no tendrás un juicio ecuánime. En el caso de que tu abogado esté mudo, dependes de la mirada del jurado, que puede estar mediatizado por prejuicios, opiniones de terceros o modas. De lo importante que es que tus auténticas intenciones lleguen con claridad a los demás me he convencido en diversas fases de mi vida, pero ahora me preocupa no darle solución justa. Y es que a eso se llega con aprendizaje o con los genes, y ninguno de los dos casos es el mío. Nunca es demasiado tarde para aprender, pero a veces es tarde para aprender bien.
Por otro lado, las personas hostiles son las que provocan más incomunicación. Por suerte, también tengo muchas personas que son justo lo contrario y puedo mostrarme más eficaz con mi interior. Al igual que espero que ellas conmigo.

7 de mayo de 2024

¿Dónde está el tiempo?

Una de mis viejas obsesiones intelectuales es la inexistencia del tiempo. Creo que lo único realmente demostrable como magnitud es el espacio y sus parientes, como el movimiento. Tal vez lo que percibamos como tiempo sea tan solo este último. ¿Podemos argüir que el tiempo se evidencia en el desgaste de las cosas? Bueno, el movimiento también puede probar eso. Si la piel se estropea se debe a la constante fricción de agentes externos como el aire o la temperatura, y a nivel interno a la pérdida de radicales libres. Es decir, a la ausencia de una cosa que antes sí estaba. En el fondo, lo que los humanos queremos describir como tiempo se enmarca en una teoría más amplia, la del cambio. Todo lo que entendemos como tiempo sería más sensato circunscribirlo a la transformación: las estaciones suponen un cambio basado en el viaje de nuestro planeta alrededor del sol y en la posición de nuestro eje de rotación respecto de la eclíptica; los minutos y los segundos son medidas fragmentarias de ese giro que nuestra querida Tierra efectúa sobre sí misma, y el envejecimiento es el traslado o pérdida de elementos de nuestro cuerpo que dejan en peor estado nuestros órganos y huesos.

No considero científica la percepción del tiempo. Es una filtración de la subjetividad en los dominios del conocimiento empírico. La ciencia, hasta ahora, la instrumentalizan los sujetos humanos. Tal vez algo nos enseñe, en un futuro cercano, la auténtica esencia del tiempo.

6 de mayo de 2024

El ruido de mi cabeza

Por fin suceden dos cosas con el ruido de mi cabeza: que comprendo que es la muralla tras la cual se esconde la máquina de mis ideas y que empiezo a hacer bajar el puente levadizo que permite atravesarla por la puerta abierta. Y esto lo han posibilitado la experiencia y la razón. La primera ha llegado sola, como el otoño, y la segunda me gritaba día tras día desde los matorrales, pero yo no sabía hacerle caso. Transmitía mi incomodidad y mi impaciencia a mis extremidades, a mi cara y a mi sueño.
¿Cómo han cambiado las cosas? Sin darme cuenta y con el tiempo. De repente, un día, te sorprendes de que puedes hacerlo, lo haces y funciona. Y ese acto afianza tu seguridad para repetirlo. Y pierdes el miedo a ser infeliz. Y ya no te encierras en el coche para pedir ayuda a gritos.

5 de mayo de 2024

Es solo un recodo más en nuestra ilusión

Sensación de tiempo perdido. Cada grupo de días de asueto es lo que me queda al final. Pero hoy es diferente. El resultado es el mismo: no he hecho las cosas que pretendía hacer, ni siquiera las importantes. Sin embargo, no ha triunfado el holgazán. He visto a dos grupos de amigos que hace mucho que no veía. He tenido encuentro familiar. He organizado algo más mi desastrosa vida. Y he organizado mi escritura. Salgo más asentado en mi afición expresiva, con más encaje y posibilidades de formatos (diario, anotaciones, grabaciones) y contenidos (ideas, recuerdos, desahogos). Consecuentemente, he ahondado en mi interior, que ya he manifestado que es el principal motor de este blog.
Nunca el tiempo es perdido. Y menos cuando lo inviertes en ti.