28 de febrero de 2024

En defensa de la estupidez


Cada vez que se habla de los estúpidos, ninguno de los que escuchan se sienten aludidos. Todos pensamos que los estúpidos son otros de los que nos podemos permitir reírnos o compadecernos. Si traspasamos la barrera de la broma y ahondamos en lo que hay detrás de la palabra, nos avergüenza comprobar que estamos burlándonos de pobres gentes que no han hecho nada para disponer de un bajo cociente intelectual de nacimiento, y que estamos cometiendo un acto injusto y miserable por convertirlos en materia de mofa. Pero no sintamos lástima, pues nuestros actos han cerrado el círculo: por fin existe algún estúpido del que carcajearnos con razón.

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