31 de marzo de 2024

Mírate desde arriba

La edad ayuda a perdonar nuestro pasado. Por añadidura, la juventud es menos favorable a dispensar actos cuyos efectos no resultaron satisfactorios, que, por definición, son todos. El punto exacto en que pasamos de inexorables a comprensivos puede considerarse el inicio del extraño y esquivo período que llamamos felicidad.
Tan inconscientes somos de cuándo llega esa etapa que no dejamos de culparnos antes y después, sin reconocernos a nosotros mismos que ya somos felices.

30 de marzo de 2024

Contra la palabra

El poder de la palabra es como el poder de la belleza. Seduce multitudes y modifica opiniones. Transforma ideas y permite que nazcan otras por su mera aparición. Quienes lo posean tendrán ventaja sobre los demás. En un reparto arbitrario, la palabra beneficia a ciertas personas desde que llegan a este mundo. Entra en el saco de los valores inmerecidos, que muy poca alabanza me merecen. ¿O es que cualquiera puede esforzarse y tenerlo? Puede sacrificarse para mejorarlo, pero con el límite que le haya dado su origen. Igual que la belleza.

29 de marzo de 2024

O por cualquier otra razón


El periodista se encontraba en la redacción del periódico para el que llevaba trabajando los últimos 37 años, esperando a poder terminar su artículo. No había nadie más, pues era ya tarde y todos se habían marchado a casa. La puerta del fondo se abrió. El rectángulo de luz sorprendió al periodista. No esperaba a nadie. Unos pasos se le acercaron, sin poder distinguir a su dueño debido al brillo de las luces del pasillo. Muy cerca sonó una voz:
- Déjelo todo como está. No siga.
- ¿C... Cómo?
- ¿No se lo han dicho? Todo lo que ha hecho no ha servido de nada. Basura. Error tras error. Siempre mal.
- Pero... Si nunca me han dicho eso. Todo lo contrario.
- Sería porque no se daban cuenta. O porque no era su intención. O porque era una broma. O no les entendió usted. Pero llevan aguantándole mucho tiempo. No llamaron a la policía porque creyeron que iba a cambiar. Hasta aquí.
El periodista no se mueve ni habla. Cierra los ojos y se mira dentro. Solo le queda dentro.

23 de marzo de 2024

Dad pie


Es probablemente el sentimiento humano más capaz de anular a otros. Es la hermana positiva de la pena, y cuando actúa parece que ante los demás nos coloca en un nivel altanero, de superioridad frente a unos sujetos pasivos mediocres, de poca iniciativa, de escasa capacidad, y venimos como un dios a remediar y a consolar, pero no es eso ni mucho menos, estamos en un puesto único y nos permitimos ser diferentes al resto en no pasar de largo, en recoger al árbol caído y ponerlo en su lugar, sin esperar un premio ni un reconocimiento, tan solo recibir la autorrecompensa de ver a salvo al prójimo.
Qué gran palabra, demasiado poco usada.

20 de marzo de 2024

Sin humanos


Había caído de golpe sobre el suelo una roca lisa y negra de superficie brillante. Rodó hasta pararse pegadita al inicio de la suave ladera acolchada de hierba recortada. El eco de su impacto había desaparecido. En silencio se estabilizó la paz del entorno que antes del ruido seco había dominado el escenario de la montañosa pradera inacabable de riachuelos gélidos de aguas transparentes. Volvió la calma.

19 de marzo de 2024

Un tío hecho y derecho


Creo en la figura del héroe y todavía escondo un secreto deseo de ser uno, aunque cada vez más sepultado por los estratos de pragmatismo sedimentados por el tiempo. Todavía espero que sucedan cosas maravillosas sin que yo lo merezca. Me río con toda mi alma cuando algo me hace gracia, y si me hace mucha gracia me río mucho más. Hago payasadas cuando ni yo lo espero. Me gusta la comida rica. La luz que sale de las pantallas de cine es magia. Jugar es necesario y lo haría todos los días. Me cansan los sermones. Si me lo estoy pasando bien, no me quiero ir a la cama. Tengo que ir al cole todos los días, donde tengo muchos amigos. Me gustan los dibujos animados, los tebeos y los balones de fútbol.
No me importa reconocerlo: en muchos aspectos soy todavía un niño.

18 de marzo de 2024

Arañazos en las nubes

La foto de hoy me hace dudar. Esas rayas parecidas a arañazos podrían ser el símbolo del ser humano que trata de escaparse de los límites de la tierra y da un zarpazo al cielo para romper los muros que lo encarcelan dentro de la atmósfera. O también, más metafísicamente, serían el símbolo del ansia de libertad de los humanos, constreñidos por barreras intangibles que son tan infranqueables para nosotros como las nubes sin ayuda de tecnología.
Pero lo más inquietante es cambiar la perspectiva. Es un ejercicio que recomiendo para todo. Tal vez no sean la marca de las garras de alguien que quiere salir, sino de alguien que quiere entrar.

17 de marzo de 2024

El miedo es un cagón


El pescador recogió sus enseres tras la jornada vespertina. No eran sus redes, eran sus pinturas de colores.
Un destello iluminó cegadoramente la noche. No era un misil, era una farola que se acababa de encender.
Nadie fue a esperarlo a la salida del colegio. No era un niño, era un adulto que trabajaba allí.
Se imaginó qué hubiera pasado si hubiese tomado aquel avión. Pues que habría llegado antes, porque no se estrelló.
Cuantas presunciones sin razón. Cuánto pesimista disfrazado. Cuántos miedos nos asedian sin ejército. No les hace falta. Se lo damos nosotros.

15 de marzo de 2024

Pena de palabra


La corriente oficial dice que lo verdadero equivale a lo empírico. Solo cuando podemos demostrar algo con pruebas sabemos que es cierto. El problema viene cuando las evidencias implican al ser humano. Si alguien en un juicio asegura haber visto al Yeti, el juez lo desautorizará como testigo, pero si esa misma persona afirma que vio a tal persona matar a tal otra, su testimonio se tomará como auténtico y pesará sobre la decisión final, que puede acarrear la muerte o la cadena perpetua de otro.
El ser humano no es fiable. Esa falta de fiabilidad no la abarca solo la mentira. Hay personas que han visto, oído o leído lo que quieren ver, oír o leer. Hay personas que jurarán por su vida que han presenciado algo que no ha sucedido. Y pueden ser muchas. Que se lo digan a Ricky Martin.

14 de marzo de 2024

Vendido es el fruto de tu vientre

Vendido es el fruto de tu vientre es el título de la obra de teatro que he ido a ver hoy. La habilidad del director al poner 15 actores sobre un escenario de 15 metros cuadrados siempre presentes iguala a la multiplicación de los panes y los peces, solo que lo primero lo he visto yo. El tema central era el robo de bebés en España durante los años 60, 70, 80 y 90 del siglo pasado, a cargo de instancias eclesiásticas y en favor de las clases pudientes arraigadas en el franquismo. Los actores, dirigidos por un director hacendoso y creativo, desplegaban su maestría en la contención de movimientos exigida por el espacio. Uno en especial, espléndido y de la ciudad, como yo. El argumento, soberbio análisis de una historia ficticia que funciona como paráfrasis del grave asunto, no decae en toda la duración de la obra.
El saqueo de placentas proletarias siempre ha sido muy del gusto de los potentados, que saborean un aire de nosequé bohemio cuando piensan que su linaje los protege de la ley. El poder del pasado es el padre de la libertad moderna, esa que te permite violar normas y conculcar úteros.