Las personas tienen que darse cuenta de que sus acciones sobre los demás pueden tener un efecto perjudicial. ¿Cómo pueden saberlo antes de hacerlo? Por indicios, como hacía Colombo. Si se inicia un tema polémico, es fácil que haya debate o discusión. Si se efectúa un reproche, es fácil que se discuta. Si se realiza una queja sobre el interlocutor, lo más probable será que el otro tenga un punto de vista distinto. Si desde un tema inofensivo se deriva por decisión propia a otro que no lo es tanto, de conversación se pasará a discusión. Si se insiste en un tema que ya trajo conflicto y no se deja acabar, sino que se continúa discutiendo sobre él, nada bueno va a pasar. Y si a todo esto se añade que las dos personas conviven y no tienen casa adonde irse para estar tranquilos y que el otro les deje en paz, es difícil que se vuelva a estar normal hasta pasadas 24 horas.
Einstein no nació queriendo ser estadounidense.
No hay comentarios:
Publicar un comentario