Y pensar que por unas horas fui libre. Muy pronto la llegada a tierra me hizo recordar que aquí no estoy para descansar. Las voces aletargaron mi vuelo; las nubes avisaron desde los rincones; la sinfonía se apagó. Ahora estoy aquí, a través de la tormenta, con el lejano recuerdo del que creyó vivir en un palacio. Y a lo mejor fue verdad.
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